Detecta degradaciones anormales en los amortiguadores

Los amortiguadores tienen como principal función la de absorber cuanto antes las irregularidades del terreno y neutralizar los obstáculos, y así volver a su modo de original de reposo lo más pronto posible.

Por eso hay cosas que debemos de tener en cuenta para saber si nuestros amortiguadores están en perfecto estado con una prueba casera que es comprimir “a mano” cada uno de nuestros amortiguadores, soltarlos y observar su comportamiento:

  • Nos situamos sobre el amortiguador que vamos a calar colocando las dos manos en la chapa, para ejercer presión.
  • Hacemos presión contra el suelo, utilizando el peso de nuestro cuerpo, de forma que consigamos la mayor compresión posible.
  • Cuando lleguemos lo más abajo posible, quitamos la presión y observamos el comportamiento.
  • Si el amortiguador vuelve a su posición original y no observamos rebotes sucesivos, es buena señal; si por el contrario observamos rebotes sucesivos que van perdiendo amplitud, deberíamos llevar el coche a que nos lo revisen, porque podemos tener desgastados los amortiguadores.
  • Como los amortiguadores son independientes, repetiremos la operación con el resto, para poder comprobar el estado de cada uno.